Como cada año, al terminar, toca hacer balance y nuevos propósitos y objetivos para el año que entra.

El 2020, qué duda cabe que ha sido un año diferente para todos. Nosotros, en G-33 empezamos el año inaugurando nueva sede, tras terminar de rehabilitar una de las antiguas naves de los almacenes de grano de castilla, donde nos hemos trasladado aprovechando también la ocasión para renovar los puestos informáticos de todo el equipo.

El 2020 será recordado por la llegada de una pandemia global que ha hecho que nos acostumbremos a llevar mascarillas, a tomarnos la temperatura y a la distancia social.

En lo profesional, hemos tenido la suerte de incorporar a dos nuevos compañeros dentro del equipo de G-33 y hemos cerrado el año con 128 expedientes nuevos, creados a lo largo de todo el año, y con un balance de más de 800 viviendas de obra nueva en distintas fases de ejecución, obras de distintas tipologías como farmacias, gasolineras, restaurantes o centros de salud, y en materia de urbanismo con tres planes parciales, distintos proyectos de actuación y diversas modificaciones de planeamiento.

En lo económico, pese a ser un año raro, y a haber tenido que estar parte del año trabajando desde casa, o con el acceso muy limitado a nuestras oficinas, hemos podido superar la facturación del año anterior, lo que nos anima a encarar el 2021 con cierta esperanza.