Esta semana hemos visitado la obra de restauración de la torre de la iglesia de Santo Tomás en Villanueva del Campo en la que nuestro arquitecto Gonzalo Alarcia participa como colaborador, apoyando en la dirección de obra al arquitecto de Valladolid Fernando Perez.

La Consejería de Cultura y Turismo acordó en 2019 llevar a cabo las obras de restauración de la torre de la iglesia, puesto que actualmente la torre ha perdido gran parte de los elementos constructivos que protegían la construcción de la lluvia y estaba sufriendo un gran deterioro a causa de la pérdida de cornisas e impostas.

Las obras a realizar, comprenden la limpieza y eliminación de revestimientos inadecuados, la restauración de cornisas e impostas de ladrillo y la reconstrucción de la escalera interior que da acceso a la parte superior de la torre, que goza de unas maravillosas vistas, y dispone de una escultura en la parte superior de la cúpula de la torre del siglo XX.

Como arquitectos, tenemos el compromiso de conservar y restaurar el patrimonio histórico para poder transmitir a las generaciones futuras el significado histórico y social de nuestros predecesores.

¿Cuál es la diferencia entre Restauración y Rehabilitación?

La rehabilitación, como su propio nombre indica es “volver a habitar”. En el caso de edificios, consiste en dotar de las características que hacen posible habitar dicho edificio, como lo es una estructura defectuosa, un mal aislamiento, una mala distribución para el uso requerido, mala ventilación. Por lo tanto, en las intervenciones que van enfocadas y encaminadas a mejorar los aspectos que influyen en la habitabilidad, hablaremos de rehabilitación.

La restauración se aplica generalmente al patrimonio histórico, y en las obras de edificación, consiste en volver a construir un edificio, o reparar las partes dañadas con la misma forma y técnica que como fue construido en un origen de tal forma que se recupere el valor histórico-artístico de la edificación.